Nai queria una tarta de princesa para cumpleaños y yo ya estaba maquinando ideas. Pensando en Bella, en Cenicienta... y de repente me dice ¡quiero a Ariel!.
Opté por una imagen usando la técnica de puzzle. Un bizcocho red velvet pero sin red (que siempre triunfa por su textura y que cada vez me gusta más) y un rico fondant hecho a mano (que insisto, nada que ver con el comprado).
Resultado: Un triunfo. Todas las peques querian comerse a Ariel. Para el resto, el fondo marino...